HomeNews

En la última edición de Market Live, junto a Emi Giménez, analizamos por qué el mercado está en un momento de tensión máxima. Si pensabas que el riesgo estaba solo en las criptos, mirá lo que está pasando en el sistema tradicional.

El panorama financiero global acaba de activar una de esas alarmas que los inversores no pueden ignorar. En la última edición de Market Live, desglosamos un fenómeno macroeconómico que está disparando los mercados a la baja y que tiene un condimento histórico preocupante: el bono del Tesoro de EE. UU. a 30 años acaba de tocar un rendimiento del 5.18%, un nivel que no se veía desde julio de 2007, justo en las puertas de la crisis subprime.

A simple vista, una tasa alta en lo que se supone que son los activos más seguros del mundo (risk-free) parece una oportunidad. Sin embargo, en el mundo de las finanzas, mayor tasa siempre significa mayor riesgo implícito. El mercado le está exigiendo a Estados Unidos que pague más porque tiene serias dudas sobre su economía, su inflación persistente y las tensiones geopolíticas (como el conflicto latente con Irán).

La paradoja de los bonos: Precios por el piso

Para entender el impacto actual, hay que recordar la relación inversa de la renta fija: cuando el rendimiento (la tasa) sube, el precio del bono se destruye. Si miramos el ETF TLT (que nuclea los bonos a más de 20 años), vemos que los precios están literalmente en el piso. El mercado se está resguardando y los barómetros reflejan que las probabilidades de que la FED mantenga o incluso suba las tasas de interés hacia fin de año están empatadas. Ya no hay margen para el optimismo ciego.

La pregunta del millón: Cuando la volatilidad se dispara y el índice VIX (el “índice del miedo”) sube, el inversor institucional se hace la pregunta básica: ¿Dónde pongo mi dinero hoy? ¿Me paga más un bono, una acción, el oro o Bitcoin?

El impacto en los activos: Todo al rojo

Ante este panorama, la respuesta del mercado ha sido unánime: refugiarse en sectores defensivos (como salud o consumo básico) y castigar a los activos de riesgo.

  • Wall Street en baja: El Nasdaq lidera las caídas superando el 1.11% y el S&P 500 ya retrocedió un 2.40% desde sus máximos, quebrando líneas de aceleración técnica clave.

  • Bitcoin muestra agotamiento: Tras rozar los 83.000 dólares en pleno conflicto bélico, la principal criptomoneda viene marcando mínimos más bajos y cotiza en torno a los 76.500 dólares. El mapa de liquidaciones muestra un preocupante vacío de liquidez hasta la zona de los 73.000 y 64.000 dólares, sugiriendo que el apetito bajista podría continuar.

  • El Oro también cede: Cayendo casi un 1.50% para cotizar en los 4.500 dólares (luego de haber tocado los 5.600 dólares), demostrando que la brutal subida en el rendimiento de los bonos arrastra absolutamente todo a su paso.

Qué esperar para los próximos días

La incertidumbre es total y la agenda económica viene cargadísima. Esta semana es crucial por dos factores:

  1. Las actas de la FOMC: El mercado buscará pistas urgentes sobre el rumbo de la inflación y el empleo.

  2. Cambio de mando en la FED: El viernes jura oficialmente Kevin Warsh como nuevo presidente de la Reserva Federal, y tendrá que debutar atajando este tsunami financiero de tasas altas y mercados en caída.

Si querés aprender a interpretar estos movimientos de los “grandes tiburones” (qué hacen las ballenas del mercado) y diseñar tu propia estrategia para proteger tu capital en momentos de altísima volatilidad, te invitamos a sumarte a nuestro Taller Intensivo de Trading que arranca este 27 de mayo o ser parte de nuestra Comunidad Premium de Crossing Capital. Tenés todos los accesos e información en los links de nuestra descripción.

¡Nos vemos el viernes para analizar cómo cierra esta semana histórica!

Este análisis fue realizado a partir de la última edición de Market Live con María Emilia Giménez.

Comparte la publicación: